"No te preguntes qué puede hacer tu país por ti, sino lo que puedes hacer tú por tu país" JFK
Las elecciones estan en total suspenso...
El país esta a la espera de su nuevo presidente electo, deseando que la democracia triunfe y que ésta sea la oportunidad de iniciar una nueva y mejorada Costa Rica.
Depositamos nuestras esperanzas en candidatos quienes, humanos como nosotros mismos, tratan de mostrarse perfectos e infalibles, de ser pedestales morales e intelectuales y de proyectarse como la solución expedita de los problemas de nuestra nación; cuando verdaderamente no lo son.
Quieren saber quién es el que puede darle vuelta a las condiciones de nuestro país? La respuesta es casi obvia, tanto, que la pasamos totalmente por alto y entonces volteamos hacia otros para respuestas y soluciones.
NOSOTROS. Cada uno de nosotros. Cada niño y niña, cada joven, mujer, hombre, y adulto mayor. Cada tico y cada extranjero. Todos y cada uno de nosotros. La única forma de cambiar a nuestro país es desde nuestro propio patio.
Dando lo mejor que cada uno tiene para ofrecer, por más pequeño y sencillo que sea, es algo grande e importante para alguien más.
Caminando siempre con la frente en alto, orgullosos del país que nos vio nacer, con los pies bien puestos sobre el suelo y con la confianza que los buenos valores dan al no tener cola que pisar, ni mentiras que cubrir.
Protegiendo a la fragilidad de las edades extremas como si fueran nuestros propios hijos y abuelos.
Inspirando profundo el frescor de nuestros bosques y la diversidad de nuestra fauna, en un reñido abrazo protector, para que por generaciones sean parte de nuestro ambiente paradisiaco.
Luchando contra las adversidades de cada dia con una sonrisa alegre y con la determinacion en el entrecejo.
Entonces, solo entonces, lograremos un verdarero cambio, seguro y duradero.
Seamos entonces todos Presidentes! Gobernemos nuestros propios destinos. Tomemos las riendas de nuestras vidas y veamos a Costa Rica renacer.

1 Comments:
Wow, me gustaría ser tan Gung Ho! como vos... No sé que fue lo que me hizo tan apático... Apuesto que fue el Diccionario del Diablo de Ambrose Bierce, je je je! Se me pegó lo cínico.
Post a Comment
<< Home